6 de abril de 2018

¿Ser joven es vivir al límite?






¿Quién dijo que para vivir al límite debes ponerte en riesgo? Muchos jóvenes hacen lo que les encanta y lo disfrutan sin necesidad de probar alcohol u otras drogas. Seguro conoces a alguien así.

Imagina la sensación de dar vueltas en el aire, llegar tarde a casa porque perdiste noción del tiempo, incluso, visitar la sala de urgencias… ¡No!, no estamos hablando de alguien que se excedió con alguna sustancia, sino de alguien que canaliza sus emociones y rompe sus límites con actividades físicas como la yoga, el skate, el ciclismo, el parkour, el béisbol y por supuesto, el fútbol.

En un par de meses llega el mundial en Rusia; seguramente verás a jóvenes en las canchas y niños atentos de sus estrellas, compitiendo por ser los mejores y dando lo mejor de sí. Como te imaginarás, todo será futbol, pantallas, conversaciones y retas dedicadas al torneo más importante del planeta, llenándonos de un entusiasmo que contagia a millones.

Es probable que tu espíritu de director técnico despierte la crítica obligada hacia la selección (incluye gritarle a la televisión aun sabiendo que no te van a hacer caso); dicho sea de paso, que sea la ocasión perfecta para sacar tu futbolista interno y armar la reta y presumir tus mejores pases y jugadas -que ni Messi ni Cristiano conocen-, esas que has practicado hasta perfeccionar por las tardes y te han hecho ver que no hay límites cuando disfrutas de lo que te gusta y apasiona.

Al final de todo, ¿por qué nos apasiona el deporte? Por competencia, diversión, por dejar el estrés, pasar el rato o simplemente, por salud… Suponiendo que te gusta el fútbol, una buena analogía de este es imaginar la cancha como la vida. Hay personas que te apoyan y “rivales” que fungen como obstáculos para conseguir ciertos objetivos, es una forma práctica de fortalecer la amistad con tus compañeros y saber que aunque se enojen, siempre tendrán que apoyarse para ir avanzando. No importa que el “rival” sea más grande, tú buscarás la manera de llegar a la meta y si eres quien anota gol, disfrutarás del júbilo compartiendo la felicidad de trabajar en equipo.

Reflexionando un poco, ¿qué hay del otro lado de la cancha? El partido no trata sólo de goles, sino también de quien los evita: el portero. Ellos también se sacrifican -a pesar de los moretones e incluso visitas a urgencias-  por darlo todo. Simplemente no es lo mismo jugar por jugar, que jugar con toda tu esencia. Así que no hay pretexto para no salir a sudar un poco, sobretodo porque este 6 de abril celebramos el Día Internacional del Deporte.


¿Y tú cómo vas a vivir al límite?

Lic. José Alesandro Álvarez Lemus
Departamento de Modelos y Tecnologías Preventivas
Centros de Integración Juvenil, A. C.

No hay comentarios:

Publicar un comentario