31 de mayo de 2016

Diabetes en el Día Mundial de la Salud

En CIJ Contigo investigamos sobre la diabetes y el consumo de sustancias, con el objetivo de proporcionar información y concientizar sobre los riesgos inherentes al uso de drogas por parte de quienes padecen esta enfermedad. Además, buscamos crear conciencia sobre este problema entre el público en general, pues estamos seguros de que es mejor prevenir que tratar.

La diabetes, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es una enfermedad crónica que se produce cuando el páncreas no produce suficiente insulina o cuando el cuerpo no puede utilizar eficazmente la que produce. La insulina es una hormona que regula el azúcar en la sangre y nos aporta la energía necesaria para vivir; si no puede llegar a las células, el azúcar se acumula en la sangre hasta alcanzar niveles perjudiciales.

Las personas con diabetes tipo 1, por lo general, son incapaces de producir insulina y necesitan inyecciones de la misma para sobrevivir. Quienes presentan el tipo 2 (90% de los casos) suelen producir insulina pero en cantidad insuficiente o no la pueden utilizar apropiadamente; por lo regular, estas personas tienen sobrepeso y son sedentarias, dos circunstancias que aumentan sus necesidades de la hormona.

Con el tiempo, la hiperglucemia puede poner en peligro los órganos principales del cuerpo y provocar ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares, neuropatías, insuficiencia renal, ceguera, impotencia e infecciones que pueden derivar en una amputación.

El 7 de abril se celebró el Día Mundial de la Salud, este año con el tema de la diabetes. La OMS recomienda poner atención a esta enfermedad debido a los siguientes puntos:
  1. La epidemia de diabetes está aumentando rápidamente en muchos países y de manera extraordinaria en los de ingresos bajos y medios.
  2. Una gran proporción de los casos son prevenibles. Algunas medidas simples relacionadas con el modo de vida se han revelado eficaces para prevenir o retrasar la aparición de la diabetes tipo 2. El mantenimiento de un peso normal, la realización de actividad física periódica y una dieta sana pueden reducir el riesgo.
  3. La diabetes se puede controlar y tratar para prevenir complicaciones. El mayor acceso al diagnóstico, la educación sobre el control personal de la enfermedad y el tratamiento asequible son componentes fundamentales de la respuesta.
  4. Los esfuerzos para prevenir y tratar la diabetes son importantes para alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible para 2030, consistente en reducir, en una tercera parte, la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles. En esta meta, muchos sectores de la sociedad deben desempeñar una importante función, en particular los gobiernos, los empleadores y los docentes, así como la sociedad civil, el sector privado, los medios informativos y cada uno de nosotros. En este sentido, es necesario intensificar la prevención, mejorar la atención, reforzar la vigilancia y avanzar en tratamientos de calidad, puntos fundamentales tanto para proporcionar una mejor calidad de vida a las personas que viven con esta enfermedad, como para concientizar a la población sobre los factores y riesgos vinculados a la diabetes.

Esta enfermedad fue la causa directa de 1.5 millones de defunciones en 2013, 80 por ciento en países de ingresos bajos y medianos. Según las previsiones de la OMS, la diabetes será la séptima causa de muerte en 2030; en la actualidad hay aproximadamente 400 millones de personas con diabetes en el mundo, 35 por ciento de las cuales tienen entre 35 y 45 años. 

Relación diabetes y drogas
Alcohol 
El alcohol altera el juicio y puede afectar la lucidez de una persona, inhabilitándola para mantener bajo control su glucemia. Esta sustancia, se metaboliza como las grasas y contiene casi tantas calorías por gramo (alcohol, siete calorías por gramo versus grasas, nueve calorías por gramo).
Su consumo promueve la hipoglucemia e impide la creación, el almacenamiento y la liberación de glucógeno. Con el estómago vacío, una sola bebida alcohólica puede hacer bajar rápidamente la glucemia, lo que incrementa el riesgo de hipoglucemia repentina y la posibilidad de pérdida de conocimiento. El riesgo de hipoglucemia puede persistir durante horas después de haber consumido el alcohol, sobre todo si no se ingirieron alimentos. Además, existe la posibilidad de que se demore un tratamiento correcto por hipoglucemia, ya que sus síntomas pueden parecerse a un estado de borrachera; asimismo, el alcohol interactúa con la medicación hipoglucemiante.

Tabaco
Es un potente vasoconstrictor que estrecha los vasos sanguíneos y aumenta los riesgos de presentar padecimientos oculares, enfermedad renal e impotencia. De la misma forma, disminuye la absorción de la insulina, exacerba las neuropatías, y aumenta el riesgo de presión arterial y de padecer enfermedad cardiovascular y embolias cerebrales. Incrementa el riesgo de amputación de extremidades: 95 por ciento de los diabéticos que han vivido esta situación consumía tabaco.

Mariguana
Los efectos de esta droga están muy ligados a la dosis, pero la fuerza del ingrediente químico activo en la mariguana, conocido como THC Delta-9-Tetrahidrocannabinol, puede variar de manera significativa. Causa problemas de memoria, concentración, percepción sensorial y espacial, coordinación de movimientos y resolución de problemas, lo que deriva en un pobre control de la glucemia.

Al aumentar el apetito puede provocar un exceso de alimentación, con la consecuente hiperglucemia. La mariguana también afecta la memoria de corto plazo durante la intoxicación; mezclada con alcohol, puede producir un desajuste profundo de las funciones cerebrales. Afecta la tolerancia a la glucosa y causa hiperglucemia si es usada recurrentemente.

Anfetaminas, cocaína y drogas psicodélicas
Estas sustancias incrementan la glucosa sanguínea y cambian los hábitos alimenticios; pueden causar hiperglucemia como resultado de un descontrol en la producción de glucógeno por el hígado. Asimismo, alteran la percepción, lo que afecta la habilidad para manejar la enfermedad.

Opiáceos. Heroína
Los opiáceos cambian los hábitos alimenticios, lo que afecta la glucemia. De la misma forma, alteran la percepción y afectan, en consecuencia, la habilidad para manejar la diabetes.

Es recomendable realizarse una prueba rápida de diabetes. En caso de que el resultado sea positivo, es fundamental buscar ayuda médica: se puede llevar una vida digna y plena si se sigue un tratamiento efectivo y no se consumen drogas. En Centros de Integración Juvenil podemos ayudar a las personas con diabetes que usan alguna sustancia. 
Psic. Luis Jaime Sunderland López 
CIJ Contigo
Referencia
Organización Mundial de la Salud (s/f). Diabetes. Recuperado de www.who.int/topics/diabetes_mellitus/es/ 

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