1 de abril de 2016

Prevención con niñas y niños

Esp. Claudia Mejía Fernández
Depto. Modelos y Tecnologías Preventivas

La niñez es el periodo de desarrollo comprendido desde la gestación hasta los siete años de edad, aproximadamente (Jaramillo, 2007). Es la etapa más decisiva en la vida de una persona: de lo que ocurra en ésta, dependerá el desarrollo en áreas que incluyen el aspecto motor, el lenguaje, la cognición, las habilidades sociales y afectivas, entre otras. Sin embargo, así como esta etapa representa vida, crecimiento y evolución, la niñez y la adolescencia circunscriben también situaciones de mayor vulnerabilidad ante el inicio del consumo de tabaco, alcohol u otras drogas. Estas etapas constituyen, por tanto, una gran oportunidad para llevar a cabo intervenciones preventivas. 


La epidemiología en adicciones que corresponde a poblaciones generales refiere que rara vez el consumo de drogas comienza antes de los diez años o después de los treinta, y que la conducta de búsqueda de ayuda ocurre, en su mayoría, entre ocho y 10 años después de haber experimentado con una droga (CIJ, 2014). Una vez iniciado el uso de sustancias psicoactivas, los daños, el sufrimiento y los costos sociales que una adicción conlleva son más difíciles de abordar, por lo que la alternativa de la prevención es prioritaria y costo-efectiva, sobre todo si se realiza desde edades tempranas.

Los especialistas señalan que las estrategias de prevención efectivas son aquellas dirigidas a la infancia y adolescencia, pues entre más temprano se realice la prevención del uso de drogas, mayor será la probabilidad de tener resultados positivos a largo plazo; de la misma forma, a medida que se pueda retrasar por más tiempo el inicio del consumo de alcohol, tabaco y otras drogas será menos probable el desarrollo de una adicción a estas sustancias [Organización de los Estados Americanos (OEA), 2013].

Los programas preventivos para estas etapas se enfocan en la promoción de habilidades y recursos para que niños, niñas y adolescentes cuenten con las herramientas indispensables para desarrollarse de forma saludable y productiva en cada ciclo de su vida [Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), 2013].

Las intervenciones preventivas deben diseñarse considerando el nivel de desarrollo de las niñas y los niños, con base en los riesgos psicosociales que enfrentan, sobre todo los relacionados con la crianza familiar, los modelos significativos de conducta, el desempeño escolar, las opciones de entretenimiento y otras influencias sociales que pueden incidir en el uso de drogas a edades tempranas.


La prevención busca contribuir al desarrollo saludable y seguro de las personas desde su niñez, para que fortalezcan sus capacidades y sean agentes activos que aporten beneficios a sus comunidades y a la sociedad en general. Ante este reto, se pretende fortalecer, con recursos psicosociales protectores, a las niñas y los niños a largo de su desarrollo, en especial en los periodos críticos de transición en que se encuentren en mayor riesgo, por ejemplo, la gestación y la lactancia, la primera infancia y el paso a la adolescencia (UNODC, 2013).

Como parte del programa institucional “Para vivir sin adicciones”, en Centros de Integración Juvenil se implementan acciones para prevenir el consumo de drogas en todo el ciclo vital, incluso desde la gestación. En esta etapa, la intervención se realiza por medio de un taller de consejería breve dirigido a mujeres embarazadas o que planean estarlo, para apoyarlas en el logro de un proyecto de vida y una maternidad libre de drogas para ellas y sus hijos. 

Con niñas y niños en etapa preescolar, se implementan actividades lúdicas para reforzar valores e identificar y expresar emociones; además, se trabajan estrategias para pedir ayuda en situaciones de peligro.

Para niñas y niños de seis a nueve años de edad, se implementan talleres de orientación dirigidos a fomentar hábitos saludables, estrategias de autocuidado, valores y habilidades para la vida. Con niñas y niños de ocho y nueve años, se revisan además daños a la salud provocados por el consumo de tabaco y alcohol. Pueden participar también en cursos impartidos en verano y en otros periodos vacacionales.

Con las madres y padres de familia se refuerzan habilidades parentales y factores de protección familiar ante la violencia y el consumo de drogas. Asimismo, se revisan factores de protección familiar, estilos de crianza positiva, expresión de afectos y establecimiento de límites. 

Para educadores se dispone de talleres de capacitación para la detección de riesgos en el desarrollo infantil y su vinculación con el uso de drogas en etapas posteriores del ciclo vital.

Es un hecho que para la instrumentación eficaz de acciones de prevención y tratamiento con niñas, niños y adolescentes, es necesario considerar los riesgos, las necesidades y las características específicas de cada grupo de edad e involucrar a personas cercanas (madres y padres de familia, educadores, personal docente y personas estratégicas de la comunidad) para participar como mediadores preventivos.

Si usted es responsable de la crianza o educación de algún niño, puede ayudarlo a protegerse del consumo de drogas atendiendo las siguientes sugerencias (CIJ, 2012):
  • Establezca reglas y límites coherentes, defina sanciones cuando sea necesario; le ayudará a orientarse y comprender las consecuencias de sus actos.
  • Dedique un tiempo especial para compartir y comunicar sentimientos, pensamientos e intereses. 
  • Involúcrese afectivamente con sus hijos expresando disposición y prontitud para responder a sus necesidades.
  • Favorezca la comunicación abierta y recíproca, es decir una donde pueda escuchar y dialogar.
  • Acompáñelo en su desarrollo integral, al demostrarle afecto y promover la responsabilidad y el desarrollo de capacidades acordes a su edad. 
La suma de esfuerzos y sinergias hacen factible una infancia con mayores recursos para afrontar las adversidades sociales.

Referencias
  • Centros de Integración Juvenil (2014). Niños, adolescentes y adicciones. Una mirada desde la prevención. México: CIJ.
  • Centros de Integración Juvenil (2012). Principios básicos para una educación eficaz. Guía para la prevención de adicciones. México: CIJ.
  • Jaramillo, L. (2007). Concepción de infancia. Zona Próxima, Revista del Instituto de Estudios Superiores en Educación Universidad del Norte, (8). Recuperado de http://rcientificas.uninorte.edu.co/index.php/zona/article/viewFile/1687/1096
  • Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito. (2013). International Standard on Drug Use Prevention. Viena: Autor.
  • Organización de los Estados Americanos. (2013). El problema de las drogas en las Américas: Estudios. OEA. Recuperado de http://www.cicad.oas.org/drogas/elinforme/informeDrogas2013/alternativasLegales_ESP.pdf
  • Secretaría de Salud. (2009). Norma Oficial Mexicana NOM-028-SSA2-2009, para la prevención, tratamiento y control de las adicciones. México: Diario Oficial de la Federación.

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