3 de septiembre de 2014

Adicción al juego y su abordaje

La adicción al juego es considerada como un fracaso crónico y progresivo en la capacidad para resistir los impulsos a jugar. Compromete, altera o lesiona los intereses personales, familiares y vocacionales (Belloch, Sandín & Ramos, 1995).. 

De acuerdo al DSM-IV, este trastorno del comportamiento es diagnosticable cuando se presentan cuatro o más de los siguientes síntomas:
Preocupación por el juego.
Necesidad de apostar cantidades cada vez mayores de dinero para conseguir el grado de excitación deseado.
Fracasos repetidos en los esfuerzos para controlar la conducta.
Inquietud o irritabilidad cuando se intenta interrumpir o detener esta actividad.
Utilización del juego como vía para escapar de los problemas o aliviar el malestar emocional. 
Intentos repetidos de recuperar el dinero perdido.
Mentiras a la familia y a los terapeutas sobre la implicación en el juego.
Puesta en peligro o pérdida de relaciones personales significativas, de trabajo o de oportunidades educativas debido a la adicción.
Apoyo económico reiterado por parte de la familia y amigos (Echeburúa, Salaberria & Cruz-Sáez, 2014).

Las adicciones sin drogas funcionan, en unos casos, como conductas sobreaprendidas que traen consigo consecuencias negativas y se adquieren a fuerza de repetir comportamientos que en un principio resultan agradables; y en otros, como estrategias inadecuadas para hacer frente a los problemas personales (por ejemplo, acudir al bingo para afrontar la ansiedad o la tristeza) (Echeburúa, Salaberria & Cruz-Sáez, 2014).  

El proceso por medio del cual una persona se convierte en jugador patológico consta de las siguientes fases (Custer & Miltt): 
1. Fase de ganancias: el sujeto juega con cierta regularidad y obtiene ganancias que tiende a maximizar, al tiempo que omite las pérdidas.
2. Fase de pérdidas: la persona apuesta con mayor regularidad y frecuentemente pierde dinero. Ocupa la mayor parte de su tiempo pensando en esta actividad y en cómo recuperar lo perdido. 
3. Fase de desesperación: en esta fase el jugador o jugadora ya ha sido descubierto por las personas más cercanas y es posible que haya obtenido ayuda de ellos. 

Actualmente, la opción terapéutica más eficaz para hacer frente a la adicción al juego son los programas multicomponentes, en los que se combinan un grupo de técnicas que han mostrado ser eficaces (Echebarúa & Baez, 1994; Labrador & Fernández-Alba, 1998). 

Si un conocido o algún miembro de tu familia cumple con cuatro o más de los síntomas señalados, es importante que sepas que en CIJ contamos un tratamiento para personas con problemas de adicción al juego. Contáctanos, marca a CIJ Contigo, en la Ciudad de México al 01 (55) 5212 1212 y en Guadalajara al 01 (33) 3836 3463. Escríbenos a cij@cij.gob.mx y a cijcontigo@hotmail.com. Encuéntranos también en facebook.com/cij.contigo1 y en nuestro sitio CIJ Contigo. Si lo prefieres, acude directamente al CIJ de tu localidad.
Mtra. Lydia Gaona Márquez
Departamento de Consulta Externa
Referencias

  • Belloch, A., Sandín, B & Ramos, F. (1995). Trastornos de control de impulsos: juego patológico. En Manual de psicopatología. Madrid: MacGraw Hill. 
  • Custer, R. & Miltt, H. (1985). When luck runs out. Help for compulsive gamblers and their families. Nueva York: Facts on File Publications.
  • Echebarúa, E., Baez, C. & Fernández-Moltalvo, J (1994). Efectividad diferencial de diversas modalidades terapéuticas en el tratamiento psicológico del juego patológico: un estudio experimental. Análisis y Modificación de Conducta. 20, 617-643.
  • Echeburúa, E., Salaberria, K. & Cruz-Sáez, M. 2014. Nuevos retos en el tratamiento del juego patológico. Terapia Psicológica. 32 (1), 31-40.
  • Labrador, F.J. & Fernández-Alba, A. (1998). Juego patológico. En Vallejo, M.A. (Ed.). Manual de Terapia de Conducta. [Volumen II]. Madrid: Dykinson.

1 comentario:

  1. quiero comentar que no voy a participar en la carrera del cij celaya porque es incongruente que se digan que son una institucion que fomenta la equidad de genero y promueven premios mucho menores para la rama femenil. en todas las carreras que he participado nadie hace eso! cual es su justificacion? acaso las mujeres no merecemos el mismo reconocimiento en una simple carrera? acaso nos esforzamos menos que los hombres? deberian explicar porque promueven algo tan incongruente.

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