8 de julio de 2014

Fiestas Clandestinas

Un factor de riesgo en el tratamiento de las adicciones con adolescentes y jóvenes.

Aunque siempre han existido, en los últimos años las fiestas “clandestinas” han tenido un repunte inesperado, sobre todo por el auge que han tenido las redes sociales entre los adolescentes y jóvenes de nuestras comunidades, factor que hace mucho más fácil la difusión y crecimiento de dicho fenómeno social.

Una fiesta clandestina implica, como su nombre lo dice, la organización de un evento que sin supervisión alguna, convoca en un sitio determinado a cientos o miles de personas, incluyendo menores de edad, a reunirse en torno de un festejo “fantasma”, por ejemplo un cumpleaños o una reunión estudiantil, con la intención real por parte de los organizadores de obtener altas ganancias por la venta ilegal de alcohol y estupefacientes a los asistentes de dichas fiestas.

La clandestinidad se refiere justamente a que no existe el respeto mínimo a las normas que un sitio que ofrece este tipo de recreación debería cumplir. Es por ello que al no apegarse a las reglas básicas establecidas para el cuidado de los asistentes, éstos se exponen a peligros de diversa índole, que podrían llegar a afectar su salud física y emocional de manera importante. Un ejemplo de tales faltas a la ley es el hecho de que no se apegan a ningún horario establecido ni solicitan comprobante de mayoría de edad a los asistentes y, por supuesto, tampoco cuentan con las medidas de protección civil pertinentes que garantizarían la seguridad de sus clientes.

Sabemos, además, que en el caso de alguna persona que se encuentre en un tratamiento para superar alguna adicción, dichos eventos representarían un factor de riesgo de alto impacto. Lo que implicaría que además de poner en peligro su integridad, estaría situándose en un lugar de alta incidencia en cuanto al consumo de drogas se refiere y por tanto se colocaría en una situación que podría afectar considerablemente su proceso de rehabilitación.

Un factor de riesgo como ya se ha mencionado, se refiere justamente a un atributo o característica individual, condición situacional o contexto ambiental que incrementa la probabilidad de uso o abuso de drogas (inicio) o una transición en el nivel de implicación con las mismas (mantenimiento).  Una fiesta clandestina en este sentido sería un ejemplo claro de estos factores que tienen como característica común entre ellos, la obstaculización que provocan en cuanto al logro de la abstinencia se refiere.

Es por lo anterior que se recomienda tener en cuenta a toda aquella persona que tenga la inquietud de asistir a este tipo de eventos, sea consumidora de sustancias tóxicas o no, los riesgos que implican este tipo de fiestas, donde la seguridad en cualquiera de sus vertientes no se encuentra presente, haciendo énfasis en que en el caso de un menor de edad, dichos peligros podrían intensificarse al mostrarse con mayor vulnerabilidad por las características personales propias de su edad.

Nosotros te escuchamos: marca a CIJ Contigo, en la Ciudad de México al 01 (55) 5212 1212 y en Guadalajara al 01 (33) 3836 3463. Escríbenos a cij@cij.gob.mx y a cijcontigo@hotmail.com. También encuéntranos en facebook.com/cij.contigo1 y en nuestro sitio CIJ Contigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario