2 de abril de 2014

Importancia de la prevención de adicciones desde la infancia

“Estimular la curiosidad de todos los niños y las niñas, 
y motivarlos para que se expresen, jueguen y exploren su entorno,
favorece el aprendizaje y el desarrollo social, físico, emocional e intelectual”
Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF, 2010)

María del Pilar Reyes Munguía
Departamento de Modelos y Tecnologías Preventivas

Los primeros años de vida, especialmente los tres primeros, son de suma importancia para el desarrollo del cerebro. Todo lo que el niño o la niña ve, toca, saborea, oye o huele, tiene un impacto en él, lo moldea para la interacción con su entorno, por ello el juego es uno de los dispositivos básicos de aprendizaje en edades tempranas:

El bienestar y el desarrollo saludable en la infancia son una responsabilidad compartida. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) son instancias internacionales que guían y promueven las actividades dirigidas a la protección de los derechos de los niños y las niñas en todo el mundo. En este sentido, se consideran relevantes los siguientes artículos:
  • Artículo 6: La vida de niñas y niños debe ser respetada, al igual que debe garantizarse su desarrollo.
  • Artículo 19: Todos los niños y niñas tienen derecho a ser protegidos contra toda forma de perjuicio o abuso físico, mental, sexual, descuido o trato negligente, maltrato o explotación.
  • Artículo 33: El Estado deberá proteger a los menores del uso o tráfico de drogas.
De acuerdo con datos de la última Encuesta Nacional sobre Discriminación en México (Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, 2010), 4 por ciento de la población considera que los niños no tienen derechos por ser menores de edad; 28 por ciento opina que deben disfrutar de los derechos que sus padres les quieran otorgar, y 66 por ciento que deben gozar de todos los derechos que les da la ley.

En el marco de la prevención del uso de alcohol, tabaco y otras drogas, se ha mostrado que cuando los niños y niñas participan desde edades tempranas en intervenciones que fomentan hábitos de vida saludable y habilidades para la vida acordes a su etapa de desarrollo, se evitan conductas riesgosas como el consumo de drogas y el comportamiento antisocial. La intervención debe ser integral para ser eficaz, esto es, incluir la participación de padres, madres de familia u otras personas responsables del cuidado y la crianza de la población infantil, debido a que ellos son modelos de conducta básicos (Griffin & Botvin, 2010). 

Supervisar y guiar el desarrollo psicosocial es una de las actividades prioritarias del Estado y de los adultos responsables de la población infantil; estar capacitados para detectar señales que alteran la salud física y mental en la infancia, también es parte de las responsabilidades paternas.

Diversos estudios refieren una fuerte asociación entre el uso de drogas y la presencia de otros problemas de salud mental: ansiedad, depresión y conducta antisocial (Periago, 2005). Newcomb, Mineka, Zinbarg y Griffith (citados en Cuervo, 2010) plantean que la sobreprotección y la percepción negativa del cuidado y la crianza se relacionan con síntomas de desórdenes emocionales en la infancia y la adolescencia, tales como depresión y ansiedad.

Entre los factores de tipo emocional que anteceden al uso de alcohol u otras drogas destaca la depresión (Díaz & García-Aurrecoechea, 2008).  Con frecuencia este padecimiento en la infancia y la adolescencia se asocia con problemas de conducta, episodios de ansiedad, trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad y con dificultades para afrontar situaciones estresantes. Estar alerta a las siguientes señales es fundamental:
Rebeldía, irritabilidad, indiferencia hacia las actividades familiares; bajas calificaciones o fracaso escolar; trastornos de la alimentación, conducta violenta, escaso control de impulsos y descuido del arreglo personal, entre otras.
Debemos recordar que el contacto, uso y abuso de drogas se asocia, también, con el hecho de haber experimentado violencia, en particular durante la niñez o la adolescencia. Asimismo, se vincula con una menor edad para el inicio del uso de sustancias psicoactivas, lo que aumenta las probabilidades de desarrollar dependencia (Caballero, Ramos, González  & Saltijeral, 2010).

(ENADIS, 2010)
Una forma de violencia no visible en el caso de los niños y las niñas, lo constituyen las prácticas discriminatorias que obstaculizan las condiciones mínimas necesarias para su crecimiento y desarrollo saludable (Instituto Nacional de Estadística y Geografía, 2013).

Ante este panorama, es relevante capacitar a las y los adultos responsables de crianza y cuidado de infantes para identificar, desde edades tempranas, señales de alerta que denoten alteraciones en su desarrollo psicológico, social, afectivo y físico, y que representen un riesgo para el uso de alcohol y drogas en etapas posteriores de la vida. 

Para mayor información, acude al CIJ más cercano, consulta su ubicación en  www.cij.gob.mx o también puedes escribirnos a cij@cij.gob.mx

Referencias 
  • Caballero, M., Ramos, L., González, C. & Saltijeral, M. (2010). Family Violence and Risk of Substance Use among Mexican Adolescents. Child Abuse & Neglect,  34,  576–584.
  • Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (2010). Encuesta Nacional sobre Discriminación en México. ENADIS, 2010. Recuperado de http://www.conapred.org.mx/index.php?contenido=pagina&id=424&id_opcion=436&op=436
  • Cuervo, A. (2010). Pautas de crianza y desarrollo socioafectivo en la infancia. Diversitas: Perspectivas en Psicología. 6(1), 111-121. Recuperado de http://redalyc.uaemex.mx/src/inicio/ArtPdfRed.jsp?iCve=67916261009
  • Díaz Negrete, B. & García-Aurrecoechea, R. (2008). Factores psicosociales de riesgo de consumo de drogas ilícitas en una muestra de estudiantes mexicanos de educación media. Rev Panam Salud Pública, 24(4), 223:32. Recuperado de http://bvs.insp.mx/articulos/5/1/inhalables.pdf
  • Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (2010). Para la vida. Recuperado de http://www.unicef.org/mexico/spanish/Life-Book.pdf
  • Foxcroft, D. R. & Tsertsvadze, A. Universal School-based Prevention Programs for Alcohol Misuse in Young People. Cochrane Database of Systematic Reviews 2011. Issue 5. Art. CD009113. Recuperado de http://idpc.net/sites/default/files/library/universal%20schhol.pdf
  • Griffin, K. & Botvin, J. (2010). Evidence-Based Interventions for Preventing substance Use Disorders in Adolescents. Child Adolesc Psychiatr Clin, 19 (3), 505–526. Recuperado de http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2916744/pdf/nihms-189310.pdf
  • Gutiérrez, M.L., Villatoro, J., Gaytán, L. & Álamo, A. (2008). Infancia, adicciones y salud mental: Manual del programa de prevención “Dejando huellitas en tu vida”. México: Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente.
  • Instituto Nacional de Estadística y Geografía (2013). Estadística a propósito del Día Internacional de la niña. Datos Nacionales. México: INEGI.
  • Periago, M. (2005). La salud mental: una prioridad de salud pública en las Américas. Rev Panam Salud Publica/Pan Am J Public Health, 18(4/5). Recuperado de http://www.scielosp.org/pdf/rpsp/v18n4-5/28083.pdf

No hay comentarios:

Publicar un comentario