3 de diciembre de 2013

15° Congreso Internacional “Políticas públicas para la atención de adicciones”

Se han llevado a cabo innumerables debates, no sólo en nuestro país sino en todo el mundo, en torno a la reforma de las políticas de drogas, con escenarios desde foros con expertos en materia de adicciones, hasta abigarradas pláticas cotidianas en contextos comunes, como lo es entre amigos, en familia y sobre todo entre los mismos usuarios, expresando estos últimos frases como: “yo soy quien decide qué meto a mi cuerpo y qué no” u “ojalá hubiera habido algo o alguien quien me hubiera puesto a salvo de consumir esa primera vez”.

Podemos dar cuenta de la gran complejidad que el tema implica, pues se entrecruzan cientos de perspectivas y todas piden y ameritan ser contempladas y atendidas, desde la libertad de los propios usuarios y todo el resto de sus derechos humanos, el deber de búsqueda de la salud pública y la reducción daños, la seguridad que todo ciudadano exige al poder y quien lo representa, la educación, el control del mercado de drogas, las leyes de justicia penal y así prolongadamente.

De acuerdo con Thomas Dye, “política pública es aquello que el gobierno escoge hacer o dejar de hacer; representa un instrumento prospectivo que conduce a tener un amplio panorama y alternativas, incluye decisiones de actuación o no actuación (Thomas, 2007)”.

Frohock la define como “una práctica social y no un evento aislado, es la decisión de un gobierno para implementar acciones tendientes a la solución de un problema de la comunidad”.

Mientras se avanza en el debate de la reformulación para lograr darle ejecución a estas definiciones de las políticas de drogas, el eje de nuestro discurso se ha establecido desde la evidencia. Centros de Integración Juvenil tiene una visión longitudinal de más de 40 años de la problemática del consumo de sustancias, y de cómo éste se propagó con celeridad cada vez más entre los más jóvenes, quienes muestran actualmente mayor vulnerabilidad, lo cual responde a la carencia de referentes favorecedores en distintas plataformas familiares, escolares y sociales.

CIJ no tiene un enfoque punitivo de prohibición al respecto, lo que contempla es un cabal argumento para enfrentar la problemática, en la búsqueda de opciones de políticas públicas que respondan a las distintas partes del fenómeno de las drogas, tomando en cuenta la evidencia que han mostrado contundentemente países como Holanda. En el libro La evidencia en contra de la legalización de la mariguana, se expone que dicho país “despenalizó el uso de mariguana en los años 70 para uso exclusivo en coffeeshops. La despenalización no bajó el consumo ni resolvió problemas de seguridad. Incrementó el narcoturismo, aumentó el consumo de mariguana, heroína y cocaína, y la propagación del VIH/sida, por lo que se centraron en programas de reducción del daño. En 2004, Holanda reconoció ante la JIFE que el uso de la cannabis no es inocuo ni para los abusadores ni para la comunidad. A partir de ese año cambió su política y empezó a cerrar coffeeshops; éstos se han reducido a la mitad y en 80% de los ayuntamientos no hay alguno. Entre los años 2000 y 2010, el número de clientes en la atención por adicción a la cannabis pasó de 3,500 a 11 mil personas y 40% son menores de 25 años”.

Respecto al incremento en las solicitudes de atención, las estadísticas epidemiológicas revelan que la sustancia de mayor impacto reportada por usuarios de drogas en el año previo a su solicitud de tratamiento en CIJ (2004 al 2012) es el alcohol, en el caso de sustancias lícitas, seguida por la mariguana en el caso de sustancias ilícitas, mostrando un claro incremento en los años comprendidos. 

En respuesta a esta alta prevalencia de consumo tanto de alcohol como de otras drogas, CIJ ha mostrado un compromiso constante, redoblando esfuerzos mediante la ampliación del número de centros de atención que le permite alcanzar una cobertura nacional de 114 unidades actualmente, así como la ampliación de los servicios integrales de tratamiento con varias submodalidades que atienden la diversificación que ha alcanzado la problemática adictiva, como es la creación de intervenciones que atienden la ludopatía o adicción al juego. Por otro lado, pero en el mismo sentido del interés que las políticas públicas se muestren más abarcativas y atinadas, CIJ ha impulsado la continua profesionalización del recurso humano en el tratamiento de las adicciones.

Asimismo, fortaleciendo la cooperación internacional en materia de tratamiento del consumo de drogas, CIJ celebra su 15.° Congreso Internacional “Políticas públicas para la atención de adicciones”, el cual contará con expositores de variadas disciplinas, perspectivas y nacionalidades, ya que la toma de decisiones en torno a mejores y más efectivas políticas de drogas implica el enriquecimiento del diálogo desde sus diversos ángulos.

CIJ Contigo Ciudad de México 01 (55) 52 12 12 12, en Guadalajara 01 (33) 38 36 34 63. Escríbenos a cij@cij.gob.mx. Platica con nosotros en cijcontigo@hotmail.com o en facebook.com/cij.contigo1. También entra a nuestro sitio CIJ Contigo

Ps. Alejandra Freyre Saucedo
Dirección de Tratamiento y Rehabilitación

Referencias:
Centros de Integración Juvenil (2013). “La evidencia en contra de la legalización de la mariguana”, México D.F.
Centros de Integración Juvenil (2012).  “Droga de mayor impacto reportada por usuarios de drogas ilícitas en el año previo a la solicitud de tratamiento en Centros de Integración Juvenil”. Disponible en http://www.cij.gob.mx/Especialistas/pdf/13-02g.pdf

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