4 de noviembre de 2013

Mujer y tratamiento

Tradicionalmente los estudios epidemiológicos han mostrado una mayor prevalencia en el uso de sustancias adictivas entre los hombres, pero encuestas epidemiológicas recientes reflejan un aumento en el uso de estas sustancias en mujeres, particularmente entre las adolescentes y las adultas jóvenes. Sólo algunas de ellas acuden a tratamiento especializado por problemas de consumo de alcohol, tabaco o alguna otra droga. Cabe mencionar que en el pasado eran menos las mujeres que solicitaban una atención, ya que ha existido como un “secreto a voces” el uso, abuso o dependencia en las mujeres.

Hace un tiempo recibimos una llamada de una mujer que nos pedía información acerca de cómo decirle a su amiga que necesitaba ayuda con su consumo de alcohol, incluso seguía dudando si en verdad tenía algún problema; aquí una parte de la consulta:

“Buenas tardes, quisiera que me ayudaran, lo que pasa es que tengo una amiga, es joven… bueno más o menos porque en parte creo que su problema con el alcohol es porque ya no se siente tan joven… bueno y otras cosas. Te cuento, somos tres amigas que nos reunimos los viernes por la tarde-noche, antes de que regresen nuestros esposos del trabajo, nos echamos unas chelitas y pues ya cuando ellos llegan nos vamos a nuestras casas, pero con ella a veces no se puede; resulta que siempre está de mal humor, siempre enojada, dice que se arrepiente de haberse salido del trabajo cuando se embarazó, pues después de su primer bebé luego luego llegó el otro y ya tuvo que quedarse en casa a cuidarlos. Ahora sus hijos ya están grandes, pero ella ya no es tan joven para conseguir trabajo, a sus 40 años en ningún lado la quieren contratar, bueno a lo que me refería es que siempre anda de malas o triste… pero los viernes que nos vemos para relajarnos un rato empieza a tomar y no puede parar o no quiere ¿verdad? Tampoco es que la obliguemos a tomar, ya hasta de broma decimos cuando anda de malas “invítenle unas chelas a Natalia para que se ponga de buenas”, y su marido se enoja porque dice que cuando se va a su casa no se duerme hasta que se termina lo que tengan de tomar. Sí me divierto con ella, pero a veces me da mucha tristeza su caso y más porque sus hijos la ven y no se vale, ellos no tienen la culpa de los problemas que tenga su mamá; es sorprendente el cambio de humor que tiene cuando toma, se convierte en otra, es sociable, amigable, linda, amable y divertida, nada que ver con la que es cuando no bebe. ¿Qué puedo hacer para ayudarla?”.
En primer lugar ¿quién es el o la encargada de hablar con Natalia acerca de su consumo de alcohol?, ¿consideras que tiene un problema con su manera de beber?

A pesar de tener índices más bajos de consumo que los hombres, las mujeres tienden a experimentar mucho más problemas que ellos cuando desarrollan una dependencia. Según Natera (2002), cuando una mujer llega a tratamiento ha experimentado más pérdidas, mayor rechazo por conductas semejantes a las que han presentado los hombres en una situación similar y, además, un daño físico más severo debido a su mayor vulnerabilidad biológica.

Es difícil que la mujer decida acudir a tratamiento y cuando lo hace puede presentar una severidad adictiva mayor que el hombre; dentro del proceso adictivo existen diferencias claramente delimitadas entre hombres y mujeres. Entre las variables diferenciales destacan:
  • Redes socio-familiares diferentes.
  • Mayor vulnerabilidad biológica (más lesiones y progreso más rápido con dosis menores, más historia familiar de abuso).
  • Mayor vulnerabilidad psicosocial (parejas con trastornos por abuso de sustancias, mayor probabilidad de haber sido abusada sexualmente, malos tratos en la infancia y en la adolescencia).
  • Consecuencias sociales (rechazo social, soledad, complicaciones laborales, divorcios y separaciones, marginación y estigmatización).
  • Consecuencias psicológicas (depresión, intentos de suicidio, ansiedad, mayor deterioro cognitivo).
La adicción a las drogas es un grave problema de salud, crónico y recurrente tanto para hombres como para mujeres; sin embargo, entre las mujeres el uso de sustancias psicoactivas trae consigo una carga diferente y por tanto requiere distintas intervenciones en el tratamiento. Si bien algunos problemas de salud son inevitables, aquellas barreras que emergen de las diferencias genéricas deben reconocerse y evitarse (SSA, 2006).

En Centros de Integración Juvenil contamos con un tratamiento especializado que aborda el problema del consumo de alcohol, tabaco y cualquier otra droga con perspectiva de género, entendiendo que si bien el problema es uno solo, afecta de diferente manera a hombres y a mujeres y por tanto debe ser tratado desde diferentes perspectivas. Contamos con especialistas en adicciones para que recibas el apoyo, la información y la orientación que estás buscando. El servicio se ofrece en cada unidad de CIJ y en línea, comunícate por los diferentes medios:

CIJ Contigo al 01 (55) 52 12 12 12 en la Ciudad de México, o al 01 (33) 38 36 34 63 en Guadalajara, o escríbenos a cij@cij.gob.mx. Platica con nosotros en cijcontigo@hotmail.com o en facebook.com/cij.contigo1. O también entra a nuestro sitio CIJ Contigo
Lic. Xóchitl García Sánchez
Dirección de Tratamiento y Rehabilitación
Subdirección de Consulta Externa
Referencias: 
Natera, G., Mora, J., y Tiburcio, M. (2002). Experiencia de las mujeres ante el abuso de alcohol y drogas de sus familiares. México: Pax.

Secretaría de Salud (2006). Guía mujeres y hombres ante las adicciones: El papel del personal médico en su detección temprana y derivación a tratamiento. Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva. Fecha de consulta [14 de octubre de 2013] Disponible en: http://www.facmed.unam.mx/deptos/salud/genero/boletines/guia%20mujeres%20y%20hombres.pdf

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