9 de septiembre de 2013

Juego patológico

“La persona no puede dejar de jugar aunque esté arruinando su vida y
 su hacienda con tal de obtener un exiguo premio que, invariablemente, 
pierde en otro juego de azar diferente, en ese mismo momento o al siguiente.”
Jesús Ramos Brieva, 2006

La ludopatía o juego patológico es un problema de salud mental que tiene como consecuencia un gran número de problemas familiares, personales y sociales (Becoña, E. 2004). Es común que la persona dependiente de los juegos de azar utilice todo su tiempo libre en recuperar el dinero perdido, llegando a ocupar el tiempo laboral y su tiempo social y familiar.

Una conducta adictiva es aquella que no se puede controlar a pesar de las consecuencias negativas que produce o que ya no provoca placer y se caracteriza por:
El deseo intenso de jugar o apostar.
Presencia de síntomas de abstinencia como irritabilidad, cambios de humor, insomnio, dificultad para mantener la concentración y ánimo deprimido cuando no se puede jugar. 
La tolerancia, es decir, la necesidad de un aumento de las cantidades apostadas o la frecuencia de las mismas por parte del jugador, buscando mantener el mismo nivel de excitación que le producía el juego en un inicio.
Pérdida de control sobre la conducta de juego.
Preocupación excesiva por la realización de la conducta, lo que ocasiona el abandono del interés en otras áreas de su vida.
Persistencia de la conducta a pesar de las consecuencias negativas y el daño a otros ámbitos de la vida como el laboral, personal y familiar.

Como bien mencionan Ortega, Vázquez y Reidl (s/a), “en los juegos de azar, es decir, aquellos en los que el resultado depende de la suerte, el individuo jugador no puede controlar el resultado como tampoco puede hacer nada para cambiarlo, aunque con frecuencia así lo crea”. La persona con problemas de juego patológico tiene ideas irracionales acerca de su “suerte” para el juego y las apuestas, considera tener una habilidad especial y que su probabilidad de ganar es muy alta, por lo que los pensamientos que tiene cuando apuesta son irracionales, por ejemplo “esta es mi máquina de la suerte, con esta siempre gano”.

Es claro que se puede comenzar y mantener la conducta de juego por múltiples razones, aquí te presentamos las más comunes:
1. Superar el aburrimiento.
2. Mantener relaciones sociales.
3. Pensar y desear que con el juego y el dinero ganado se podrán solucionar los problemas económicos.
4. Sentirse solo o sola.
5. Para escapar de los problemas o de la realidad.
6. Buscar sentir niveles altos de emoción y satisfacción.

Por tanto, si identificas que tú o alguien cercano a ti puede estar pasando por una de estas situaciones, no dudes en buscar ayuda de profesionales, ya que el juego patológico no sólo afecta al jugador o jugadora sino a los que le rodean, en especial a la familia. Un error frecuente que se comete en el intento de ayudar a la persona con ludopatía es pagar sus deudas, y esto más que ayudar, sólo complica las cosas, porque no se hace responsable al jugador o jugadora, quien habiendo saldado sus deudas seguirá apostando cada vez más (tolerancia), con el antecedente de que la familia llegará a salvarlo cuando ya no pueda con las deudas. Este problema no se limita al área económica, también afecta la confianza en sí mismo, la relación con sus amigos, con su familia, en la escuela y el trabajo.

Es un tanto complejo identificar si una persona tiene un problema de juego patológico, por lo que muchas veces se retarda la detección por parte de la familia. En general podemos identificar ciertas señales, como cambios notorios en el estado de ánimo, está muy deprimido, desesperanzado, y de repente se vuelve eufórico, exaltado, agresivo.

También se pueden observar:
Manejos extraños que el jugador comienza a hacer con el dinero y con el tiempo.
Comienza a quedarse más tiempo en el trabajo, en la escuela.
Situaciones confusas y hasta contradictorias.
Mentiras.
Atraso en los pagos.
Supuestos robos sufridos.
Compra inesperada de algún objeto costoso.
Vacaciones cuando se había dicho que era imposible.

En muchas ocasiones, la persona le cuenta al familiar que está jugando, pero esto es minimizado por ambos. Es importante que si sospechas que alguien cercano a ti puede tener un problema con su forma de jugar te comuniques con nosotros a Centros de Integración Juvenil, A.C. Contamos con tratamiento para personas con problemas de juego en las 114 unidades distribuidas en toda la república mexicana. Además, te ofrecemos tratamiento en línea a través de nuestra página CIJ Contigo http://www.cij.gob.mx/cijcontigo/.

Llámanos a CIJ Contigo, Atención en Línea, al 01 (55) 52 12 12 12 en la Ciudad de México o al 01 (33) 38 36 34 63 en Guadalajara. Escríbenos a cij@cij.gob.mx. Platica con nosotros en cijcontigo@hotmail.com. En Facebook http://facebook.com/cij.contigo1 o acude directamente al CIJ de tu localidad http://www.cij.gob.mx/RedAtencion/redatencionmapa.html

Lic. Xóchitl García Sánchez
Dirección de Tratamiento y Rehabilitación
Subdirección de Consulta Externa

Referencias
Becoña, E. (2004). Prevalencia del juego patológico en Galicia mediante el NODS. ¿Descenso de la prevalencia o mejor evaluación del trastorno? Adicciones. Vol. 16, núm. 3. pp. 173-184.
Ortega, A., P., Vázquez, R., B. y Reidl, M. (s/a). Ludopatía. Instituto de Investigaciones Jurídicas. UNAM. 
Ramos B. J. (2006). Ludopatía: el otro lado del juego. Revista Índice, núm. 9, pp.9-11.

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