31 de mayo de 2013

La Clínica para Dejar de Fumar de CIJ

El tabaquismo es un problema de salud pública considerado como una epidemia (Organización Mundial de la Salud, 2003; Lazcano y Hernández, 2002) que afecta a millones de personas en el mundo, tanto por el consumo directo de la nicotina como por la exposición involuntaria al humo de tabaco (Organización Panamericana de la Salud, 2010; World Health Organization, 2011; Secretaría de Salud, 2011).

La nicotina es señalada desde hace varios años como una de las sustancias cuyos efectos nocivos son más severos, ya que los procesos de dependencia tanto farmacológicos como biológicos son similares a los de otras sustancias de abuso (Peña-Corona, Kuri, Tapia, 2000; NIDA, 2009 y NIDA, 2010), lo cual se debe fundamentalmente a que esta sustancia alcanza sus niveles máximos en el torrente sanguíneo durante los primeros 10 segundos de haber sido inhalada, penetrando y activando rápidamente los circuitos de las vías de gratificación del cerebro.

De acuerdo con una evaluación realizada en 2003 (Jiménez y Castillo), el programa de Tratamiento para Dejar de Fumar de Centros de Integración Juvenil mostró ser eficaz; sin embargo, se consideró necesario realizar una evaluación más actual del mismo.

Es por ello que, con el objetivo de evaluar de manera retrospectiva los resultados de dicho programa, se realizó un nuevo estudio (Velázquez y Córdova, 2011) en 36 unidades operativas, en el cual se encuestó a 370 consumidores de tabaco que se encontraban en la última sesión del tratamiento. Del total de pacientes encuestados, 63.8% fueron hombres y 35.9% mujeres, con una edad promedio de 39.7 años ±15.5.

Entre los hallazgos destaca que una vez finalizado el tratamiento se observó una importante disminución o remisión del consumo de tabaco. Mientras los pacientes reportaban daños asociados al consumo antes de recibir la terapia, al finalizar ésta referían una mejoría en su estado general de salud. Lo anterior resulta especialmente relevante tomando en cuenta que estos beneficios no sólo se limitan al fumador, sino que también tienen un impacto importante en la familia y la sociedad.

Se puede afirmar pues que el programa cumple con el objetivo principal de disminuir o erradicar el consumo de tabaco en los pacientes.

Por otra parte, de acuerdo con las observaciones que los pacientes hicieron respecto al programa, se puede afirmar también que la atención de los terapeutas es importante para que se adhieran al tratamiento, se sientan a gusto y suficientemente motivados para el cambio. Asimismo, es sustancial contar con el apoyo médico especializado para realizar los estudios necesarios según la problemática de cada paciente.

“Fue muy buena, fue la mano que necesitaba para dejar de fumar y lo logré; 
actualmente hay tentación, pero recuerdo lo visto en las sesiones y mantengo la abstinencia.”

“Muchas gracias a todos los que participaron directa e
indirectamente en dejar mi adicción al cigarro.”

“Excelente, porque lo intenté yo sólo varias veces y no pude
y gracias al apoyo psicológico y médico hasta la fecha me encuentro bien
y espero seguir así. Gracias al apoyo de CIJ.”

Fuente: Velázquez Altamirano M., Córdova Alcaráz AJ (2011). Evaluación de la clínica para dejar de fumar CIJ. Centros de Integración Juvenil, Dirección de Investigación y Enseñanza, Subdirección de Investigación, Informe de investigación 11-14, México.

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