4 de abril de 2013

Intervención temprana con niñas y niños a nivel preescolar


Diversas investigaciones han mostrado que cuando niños y niñas son expuestos a intervenciones preventivas desde edades tempranas, sobre todo aquellas dirigidas a favorecer el desarrollo de hábitos de vida saludables y habilidades adecuadas, se reduce la probabilidad de que se involucren en conductas de riesgo, tales como el consumo de drogas (Gutiérrez y Villatoro, 2011).

Los lineamientos internacionales y nacionales, así como la evidencia científica en prevención del consumo de alcohol, tabaco y otras drogas (NIDA, 2004; UNODC, 2004; OEA-CICAD, 2005 y CONADIC, 2006), enmarcan el desarrollo de intervenciones preventivas tempranas e integrales, lo cual responde a la reducción en la edad de inicio del consumo de estas sustancias que se ha observando en las últimas mediciones epidemiológicas (Encuesta Nacional de Adicciones (ENA 2008 y 2011).

Edad de inicio del consumo de drogas
población de 12 a 65 años
Alcohol

2008
2011
Mujeres
19.3
19.2
Hombres
16.9
16.6
Tabaco
Mujeres
18
21.7
Hombres
16
20
Drogas ilegales
Mujeres
20.1
20.1
Hombres
18.3
18.5

Es decir, la finalidad es evitar que en las primeras etapas de vida se inicie el uso de sustancias. Centros de Integración Juvenil (CIJ) diseñó el proyecto Intervención temprana con niñas y niños a nivel preescolar, cuyo objetivo es fortalecer el desarrollo psicosocial de niños y niñas de tres a cinco años, mediante una intervención integral, para contribuir al inicio de una cultura de prevención del uso de drogas y la promoción de estilos de vida saludables desde las primeras etapas de vida. La fase de piloteo fue en el periodo de los meses de abril a junio de 2012. 

Se operó en el marco de la prevención universal, mediante sesiones informativas sobre autocuidado y talleres de orientación con niños y niñas de los tres grados de preescolar (en torno a valores, expresión de sentimientos, situaciones de riesgo), sus madres y padres de familia (límites y normas en casa, reconocimiento de logros y estilos de crianza positiva) y con educadores, a quienes se les capacitó en la detección oportuna de riesgos en el desarrollo psicosocial de los infantes. 

Los resultados del pilotaje ilustran lo siguiente: la información y la orientación dirigidas a población infantil fueron realizadas por la mayoría de los participantes, siendo el grupo de tres años de edad el que mostró dificultad para realizar la actividad en comparación con los grupos de cuatro y cinco años de edad. 
El taller de orientación logra sensibilizar a padres, madres y otros responsables de infantes sobre la importancia de su función de crianza para prevenir el consumo de drogas. Asimismo, refieren la utilidad de los temas en su relación cotidiana con los hijos e hijas en el hogar.

De igual manera, se puede afirmar que se logra sensibilizar a las educadoras sobre su rol para identificar riesgos psicosociales en la población preescolar y la importancia de la detección y canalización en edades tempranas, como una alternativa para evitar un posible contacto con el uso de drogas en etapas de vida posteriores. 

Con base en los resultados obtenidos en el piloteo se incorpora al programa Para vivir sin adicciones de CIJ, como Orientación Preventiva Temprana (OPT), en el marco de la prevención universal, dirigida a la población infantil de tres a cinco años de edad. Asimismo, talleres de orientación para madres, padres de familia y otros responsables del cuidado y la crianza de estos menores, además de una alternativa de capacitación para educadores y educadoras en el contexto escolar. 

Las mejores prácticas en prevención de adicciones derivadas de instancias especializadas como el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA, por sus siglas en inglés, 2004), el Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (OEDT) y la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD, 2005), entre otras, señalan las intervenciones tempranas como punto de partida para la formación de recursos protectores, que les permitan a las personas hacer frente a las adversidades de la vida, con énfasis e intensidad en la adolescencia por ser una etapa de vida de mayor vulnerabilidad hacia el contacto con el uso de alcohol, tabaco y otras drogas. 

En esta línea de recomendaciones es que CIJ participa en la conformación de una cultura preventiva desde la infancia con la incorporación de los adultos que acompañan, cuidan o son responsables de población infantil.

Ma. del Pilar Reyes Munguía
Departamento de Modelos y Tecnologías Preventivas

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