1 de marzo de 2013

Las adicciones desde un enfoque de género


La adicción es una conducta repetida que surge de una necesidad orgánica o psicológica y que escapa al control del individuo, interfiriendo en su vida cotidiana (PNSD, 2010). En la actualidad el consumo de drogas es un problema complejo y uno de los principales problemas de salud pública a nivel mundial. Los estudios epidemiológicos señalan que este fenómeno es cambiante y se presenta con mayor frecuencia en jóvenes, observándose un aumento en el uso de drogas tanto legales como ilegales en las mujeres (ENA, 2011).

El abordaje de esta problemática requiere de enfoques novedosos para enfrentarlo, por tal razón, resulta de gran relevancia considerar las adicciones desde un enfoque de género. Un tratamiento eficaz para el caso de las mujeres debe considerar las características diferenciales (PNSD, 2010).

Diversos estudios señalan que en los hombres el consumo está asociado con conductas antisociales y en el caso de las mujeres con la depresión. El consumo de alcohol representa el principal problema de nuestro país. Su abuso se asocia con índices elevados de accidentes y lesiones por violencia (Medina-Mora, Real, Villatoro y Natera, 2013). Por otro lado, en cuanto a la salud mental, las encuestas de epidemiología psiquiátrica muestran que 50% de los trastornos mentales se inician antes de los 21 años.

Debe considerarse que la dependencia de sustancias psicoactivas toma tiempo en desarrollarse; asimismo, el tratamiento exitoso es prolongado y como es el caso de cualquier enfermedad crónica, se esperan periodos de descompensación, lo que obliga a que la atención esté disponible cuando el paciente la necesita. Por tal razón, se ha propuesto adoptar criterios de evaluación de éxito en el tratamiento basados en la reducción de recaídas, la disminución de su gravedad y el impacto en la calidad de vida de la población, no exclusivamente en la abstinencia (Medina-Mora, Real, Villatoro y Natera, 2013).

Las investigaciones sobre el consumo de sustancias psicoactivas han estado más enfocadas desde lo masculino, es decir, no se han considerado las características diferenciales entre el consumo de los hombres y el de las mujeres, lo que podría explicar su menor inclusión en tratamiento o adherencia. Las mujeres pueden diferir en cuanto a su experiencia, sus razones para usar drogas, sus problemas psicosociales y sus necesidades de respuesta.

Desde hace algunos años son ampliamente reconocidos los efectos de las drogas en el organismo femenino en comparación con el masculino. Con respecto al tabaco, se sabe que las mujeres son más vulnerables a los efectos degenerativos de las sustancias tóxicas y su capacidad pulmonar suele ser menor que la de los varones; de tal forma que el riesgo de cáncer de pulmón es dos veces mayor en ellas que en ellos, además de promover la esterilidad, la menopausia prematura y la aparición de osteoporosis. Asimismo, el uso de anticonceptivos orales potencializa la formación de trombos y eleva el colesterol. Se ha encontrado una mayor prevalencia de cáncer de mama en mujeres que empezaron a fumar muy jóvenes y sufren más síndrome de abstinencia que los hombres al dejar de fumar (García, López y Egea, 2008).

El Día Internacional de la Mujer ha pasado a ser un momento de reflexión sobre los avances conseguidos, un llamado al cambio y una celebración de los actos de valor y determinación de las mujeres que han desempeñado una función extraordinaria en la historia de los derechos de la mujer de sus países y comunidades. La falta de acceso a la atención de salud y la educación, la desigualdad entre los sexos y el acceso limitado al crédito plantean retos para las mujeres, en particular las que viven en zonas rurales. En el Día Internacional de la Mujer, la OMS reafirma su compromiso de superar esa desigualdad, promover la emancipación de la mujer y mejorar su salud en todas las etapas de la vida, desde el nacimiento, la infancia, la adolescencia, el embarazo y el parto, hasta la edad adulta y la vejez.

Por lo tanto, se hace una invitación a todas aquellas mujeres que están dispuestas a realizar un cambio en su vida, como puede ser abandonar el consumo de sustancias psicoactivas y con ello frenar el desarrollo de problemas asociados a éste. En Centros de Integración Juvenil contamos con un programa de tratamiento integral, profesional y con responsabilidad ética, pero, sobre todo, con perspectiva de equidad de género.
Si eres mujer y estás enfrentando un problema con el consumo de alcohol, tabaco y otras drogas, acude al CIJ más cercano, contamos con psicólogas, médicas, enfermeras y trabajadoras sociales para apoyarte en tu decisión de hacer un cambio en tu vida en pro de tu salud y la de los tuyos.

Llámanos a “CIJ Contigo. Atención en línea”, al 01 (55) 52 12 12 12 en la Ciudad de México o al 01 (33) 38 36 34 63 en Guadalajara o escríbenos a cij@cij.gob.mx o cijcontigo@hotmail.com.
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Dirección de Tratamiento y Rehabilitación
Subdirección de Consulta Externa

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