4 de julio de 2012

Actividades recreativas y tiempo libre

Para hablar de tiempo libre en los albores del siglo XXI es necesario concebir una sociedad moderna que se   ha orientado hacia la individualidad y el consumismo, donde el trabajo se pondera como un elemento fundamental dentro de los procesos de producción y en las relaciones sociales de los individuos. Esto ha generado un desequilibrio en los factores determinantes de la salud, ha conllevado a un deterioro en la calidad de vida y, por ende, en la salud física y mental de la población.

El mundo contemporáneo se caracteriza por un elevado índice de situaciones estresantes determinadas por la cotidianeidad, como sobrepoblación, gran densidad del tráfico y pocas opciones de recreación, lo que ha propiciado el incremento de factores detonantes del sedentarismo y de un alto porcentaje de Enfermedades No Transmisibles (ENT). “En el caso del sedentarismo, aproximadamente 3.2 millones de personas mueren por este factor; las personas con poca actividad física corren un riesgo entre 20 y 30% mayor que las otras de morir por cualquier causa” (OMS, 2011). También se “ha observado que la inactividad física es el cuarto factor de riesgo en lo que respecta a la mortalidad mundial (6% de las muertes registradas en todo el mundo)” (OMS, 2012). Estas situaciones se pueden prevenir mediante la reducción del sedentarismo, a través del uso saludable del tiempo libre.

“Uno de los aspectos que condiciona la calidad de vida en la población está dado por el estilo de vida que llevan las personas y, en este sentido, los estilos de vida sedentarios tan comunes en la sociedad actual resultan claramente perjudiciales” (Pérez, 2002); el sedentarismo es un factor de riesgo que se asocia con la salud mental, las lesiones, las caídas y la obesidad. De ahí la importancia de identificar las actividades sedentarias en contraste con las que se realizan durante el tiempo libre. Al respecto, Waichman (2008) establece que “el descansar no es tiempo libre, ya que su carga es eminentemente heterocondicionada, es decir, pertenece al ámbito del tiempo psicobiológico, mismo que se caracteriza por actividades de reposo como el sueño, la siesta o el no hacer nada”.

El tiempo libre es aquel que da lugar a la autonomía y la expresión personal, permite al individuo hacer lo que le gusta y en lo que encuentra sentido, no se trata de un tiempo perdido cuando es utilizado en forma saludable y ayuda a mejorar el bienestar de las personas. Munné (1989) define al tiempo libre como “el tiempo ocupado por aquellas actividades en las que domina el autocondicionamiento, es decir, en las que la libertad predomina sobre la necesidad”.

Surge entonces la importancia de considerar un tiempo libre para realizar actividades fuera del marco del trabajo, la producción de bienes materiales y el sedentarismo; se trata de un derecho humano básico fundamentado en el artículo 24 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos que establece que “toda persona tiene derecho al disfrute del tiempo libre”, siendo así un factor esencial en la calidad de vida de la población destinado al gozo tanto individual como colectivo.

Las personas que usan su tiempo libre para ejercer alguna actividad incrementan notablemente su calidad de vida, misma que se define como “la percepción del individuo sobre su posición en la vida dentro del contexto cultural y el sistema de valores en el que vive y con respecto a sus metas, expectativas, normas y preocupaciones” (OMS, 1998).
  • “El tiempo para uno mismo es, sin duda, una de las conquistas más importantes del ser humano. La posibilidad de utilizar el tiempo libre para un ocio sano, creativo y placentero es una de las más atractivas y prometedoras formas de sentirse libre y de vivir en plenitud” (Brasal et al., 2007). Cuando utilizamos el tiempo libre para fomentar estilos de vida saludables creamos factores protectores para evitar, posponer o reducir el consumo de sustancias piscoactivas.
El tiempo libre y las actividades recreativas son complementos que maximizan el equilibrio entre salud y bienestar de los individuos, lo importante es su optimización para el desarrollo de aptitudes y habilidades que promuevan estilos de vida saludables donde la persona se afirme como ser individual y social por un deseo interno. El tiempo libre y las actividades recreativas también son factores de protección que permiten a individuos y grupos elegir experiencias adecuadas a sus necesidades e intereses para salir de la rutina, por medio de espacios que fortalezcan su esfera biopsicosocial.

Lo anterior plantea el surgimiento de una educación en y para el tiempo libre que permita al individuo conocer las alternativas que existen y pueda elegir, consciente y responsablemente, aquellas actividades que contribuyan a su desarrollo personal y social.

La responsabilidad para educar el tiempo libre se encuentra dividida entre un gran número de disciplinas e instituciones. De ahí que la oferta que existe actualmente para el uso recreativo del tiempo libre no está limitada para ningún grupo etario, hoy día la cantidad de recursos culturales, deportivos y de talleres de formación sobre diferentes aspectos es muy amplia y superior a la existente en otros tiempos. En este contexto, Centros de Integración Juvenil ofrece alternativas enfocadas al uso formativo del tiempo libre, a través de sus proyectos de prevención universal como el Centro Preventivo de Día, el cual promueve la recreación, el aprendizaje y la ocupación saludable por medio de diversas actividades en las áreas lúdico-recreativa, físico-deportiva y educativo-formativa.  

“El Centro Preventivo de Día permite ampliar la gama de servicios que se brindan a la comunidad, a fin de facilitar las instalaciones de las unidades operativas como un espacio de encuentro, donde se promueve la recreación, el aprendizaje y la ocupación saludable de las personas, las familias y los colectivos sociales” (CIJ, 2012). Entre las actividades que se desarrollan en el Centro Preventivo de Día se encuentran:
Te invitamos a disfrutar de tu tiempo libre de forma saludable y a que te acerques al CIJ más cercano de tu localidad para preguntar por las actividades que se realizan en el Centro Preventivo de Día.

Bibliografía
-Brasal, Bustos, Calvo, De La Cuesta, García, Losada, et al. (2007). Programa de Integración Social a través del Ocio. España, Madrid:
-Centros de Integración Juvenil A.C. (2012). Centro Preventivo de Día Manual Técnico. México. CIJ-Dirección de Prevención.
-Pérez, A. (2002). Tiempo, Tiempo Libre y Recreación y su Relación con la Calidad de Vida y el Desarrollo Individual. Colombia:
  Fundación Latinoamericana de Tiempo Libre y Recreación FUNLIBRE. Recuperado de
http://www.redcreacion.org/documentos/congreso7/APerez.html
-Waichman, P. (2008). Tiempo libre y recreación. Un desafío pedagógico. España, Madrid: CCS
-Organización Mundial de la Salud (1998). Glosario de promoción de la salud. Ginebra, Suiza: OMS. Recuperado de http://www.bvs.org.ar/pdf/glosario_sp.pdf
-Organización Mundial de la Salud (2011). Informe sobre la Situación Mundial de las Enfermedades No Transmisibles 2010. Resumen de Orientación. Ginebra, Suiza: OMS. Recuperado de http://www.who.int/nmh/publications/ncd_report_summary_es.pdf
-Organización Mundial de la Salud (2012). Estrategia mundial sobre régimen alimentario, actividad física y salud. Ginebra, Suiza: OMS. Recuperado de http://www.who.int/dietphysicalactivity/pa/es/index.html

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