29 de marzo de 2012

Adicciones y estereotipos de género


El consumo de alcohol, tabaco y otras drogas entre las mujeres se ha incrementado en los últimos años en México.
La siguiente es una llamada que recibimos en CIJ Contigo de una mujer preocupada por la forma de beber de su hija (a quien llamaremos Guadalupe). Actualmente Guadalupe está separada de su esposo y está por perder el empleo debido a su consumo excesivo de alcohol y al abuso de pastillas.
“…Sí, es que ella como mujer se ve peor, si un hombre se ve mal imagínese ella que ya es mamá; cuando sus hijas la ven se enojan mucho, le dicen que ya deje la botella pero se pone violenta y nos corre, nos dice que es su casa y que si no nos parece que nos podemos ir. Por eso se fue mi yerno, porque no soportaba ver como se ponía cuando tomaba; él también tomaba pero ya ve que en un hombre no se ve tan mal. Por eso comenzaron los pleitos entre ellos”
Continúa la señora narrando “Al principio no era así, casi no tomaba, iba a trabajar todos los días, cuidaba a sus hijas, hacía los quehaceres de la casa, se encargaba de los pagos, hacía la comida, pero de un tiempo para acá dejó de cumplir sus obligaciones, un doctor le mandó unas pastillas para la depresión que le dio después de que se alivió de mi nieta la más pequeña y de ahí agarró más seguido la tomadera. A mí me preocupa porque no sé qué le pueda pasar si combina las pastillas esas y el alcohol. Las niñas ya no le interesan, yo ya no se qué hacer, me siento desesperada; además le dijeron en el trabajo que si sigue faltando la van a correr. Yo sé lo difícil que es dejar la tomadera, pues yo antes tomaba pero lo dejé, así solita, un día me dijo mi esposo que si no lo dejaba él me iba a dejar a mi porque no podía vivir con una vieja borracha y me costó mucho trabajo pero lo dejé, no crea…todavía se me antoja…pero imagínese si me deja mi marido ¿qué voy a hacer?”
Después de un breve silencio continúa “He intentado hablar con Guadalupe para que lo deje antes de que pierda lo que le queda de su familia, pero me dice que no me meta en su vida que ella sabe lo que hace y que cuando quiera lo deja…no sé qué hacer.”
¿Cuál es la diferencia entre una mujer que consume alguna sustancia psicoactiva y un hombre igualmente consumidor?
Regularmente cuando un hombre con consumo de drogas acude a tratamiento va acompañado por una mujer, ya sea su madre, pareja, novia, esposa o hermana que lo apoya a lo largo del tratamiento, mientras que el padre, esposo o hermanos permanecen al margen.
En México, los valores y las normas de lo que se cree que debe ser un hombre o una mujer se dan por entendido en las relaciones y en las conversaciones, por ejemplo: cuando un hombre presenta un problema de consumo “se espera” que sea la madre/esposa/hermana/tía quién/es lo apoyen y cuide durante su tratamiento como si fuera algo “natural” y hasta cierto punto se ve como una “obligación”, y si no lo hace “algo malo está sucediendo con esa mujer” pues no hace lo que se espera de ella.
En cambio, si es una mujer quien presenta el problema de consumo, es muy frecuente que su esposo o pareja se separe de ella. Nadie lo culpa a él, pues “Pobre, le tocó una mala mujer”  o “Pobrecito, le salió mala la esposa”. Ella tendrá que enfrentar sola su problema pues “¡ella se lo busco!”.
De ellos: se dice “Que simpático borrachito”. A ellas se les condena: “”¡Vieja borracha!”

¿Por qué establecemos esa diferencia? ¿Por qué? ¿No son acaso, él y ella, personas con los mismos derechos? ¿No tienen el mismo derecho de recibir una atención profesional, oportuna y de calidad?
En Centros de Integración Juvenil, A.C. contamos con un programa de tratamiento integral, profesional y con responsabilidad ética, pero sobre todo, con perspectiva de equidad de género.
Si eres mujer y estás enfrentando un problema similar, acude al CIJ más cercano, contamos psicólogas, médicas, enfermeras y trabajadoras sociales.

Llámanos a CIJ Contigo. Atención en línea al 01 (55) 52 12 12 12 en la ciudad de México o al 01 (33) 38 36 34 63 en Guadalajara; escríbenos a cij@cij.gob.mx o cijcontigo@hotmail.com También puedes platicar nos nosotros en: http://www.cij.gob.mx/cijcontigo/ ah!! No olvides agregarnos a facebook http://www.facebook.com/cij.contigo1

3 comentarios:

  1. Tienen razón, el consumo en una Mujer es mas estereotipado y rechazado por la sociedad y muchas veces por la misma familia.
    Siendo esta una causal mas para que la mujer se sienta moralmente mas rechazada y esto a su vez le causa mayor depresión o dependencia de la sustancia .

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  2. Así es JOSEGUI90, esto que comentas influye en que las mujeres no acudan a pedir ayuda acerca de su problema de consumo hasta que éste es muy severo.

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