10 de noviembre de 2011

Programas de tratamiento para el consumo de drogas con perspectiva de género.

El género consiste en el proceso social y cultural que da sentido y significado a las diferencias sexuales entre mujeres y hombres. La diferencia entre los sexos se va creando en el trato diferencial que reciben las personas según su sexo. Entonces el género es entendido como una construcción social y por otro lado el sexo, hace referencia a lo biológico.

La perspectiva de género es considerada una visión que analiza y revela la manera en que la sociedad construye sus reglas, valores, prácticas, procesos y las subjetividades de las personas, proporcionándole un nuevo sentido a lo que es ser mujer y lo que es ser hombre, y al mismo tiempo las relaciones que se producen entre ellos. Ésta perspectiva permite una nueva manera de vernos como varones y como mujeres, y a construir una nueva forma de pensarnos y relacionarnos, y también exige una nueva forma de cuidar nuestra salud y atender nuestras enfermedades, una que incluya la perspectiva con equidad de género.
 
     
 
Hace algún tiempo recibimos en CIJ Contigo, Atención en Línea la llamada de una señora con la siguiente demanda:
“Psicóloga, mi hija consume drogas pero no quiere acudir a tratamiento pues la vez que estuvo en un grupo de AA, había puros hombres y utilizaban un lenguaje grosero y violento, entonces mejor deme los datos de un lugar en donde sólo vayan mujeres ¿si?”.
¿Te suena familiar?

Muchos de los servicios de atención para las adicciones fueron diseñados para varones, excluyendo protocolos de atención para mujeres. Muchos proveedores de servicios atienden por igual a mujeres y a varones, aún sin poder ver que requieren de una atención diferenciada, de acuerdo a su género.

Las mujeres, y su entorno, suponen un universo de atención reconocido y a la vez desconocido, que demanda servicios sensibles a sus necesidades. Por eso, muchas mujeres que consumen sustancias psicoactivas (SPA) se sienten en un mundo extraño y ajeno cuando acuden a los centros de atención para las adiciones pues, no solo su problemática particular, sino la singular manera de vivir, experimentar y manejar sus problemas choca con la mirada sorprendida del profesional, y en los peores casos, con una discriminación producto de la aporía y androcentrismo del terapeuta.

No decimos que la situación en la que se encuentran los hombres no es sencilla; muchos de ellos están atrapados en una paradoja, por un lado está la presión social de que deben consumir SPA para probar su virilidad y por el otro verse en la necesidad de pedir ayuda profesional los hacen sentirse devaluados pues es como reconocer que “no tienen la fuerza de voluntad” para controlar su consumo por sí mismos. Cuando ingresan a tratamiento uno de los primeros problemas es lograr derribar las creencias que se han construido desde su niñez acerca de lo que debe ser hombre de verdad (“los hombres no lloran” “sea hombrecito y aguántese”, “debes ser fuerte”, “aguántese” etc.).

La adicción no es una cuestión de sexos, ya que tanto hombres como mujeres son susceptibles de tener una adicción, empero, entre los géneros existen diferencias en la manera en cómo se presenta el problema, por ejemplo las mujeres viven adicción con más vergüenza y miedo, que un hombre, suelen ser reprochadas (“vieja borracha”, “aventurera”, etc.); además, muchas mujeres no buscan tratamiento simplemente por el control que ejercen sus parejas sobre ellas, el castigo de las autoridades (amenazan con quitarles la custodia de sus hijos por ser madres solas) y porque no cuentan con una red de apoyo que pueda cuidar de sus hijos o hijas cuando están internadas, allende de la propia estigmatización social.

En Centros de Integración Juvenil, AC, incluimos en nuestros programas de tratamiento la perspectiva con equidad de género; de hecho, tenemos programas diferenciados para mujeres y para varones; colaboramos con ellas y ellos para que cesen su consumo de SPA y recuperen su salud partiendo de las necesidades de cada género.

Llámanos a CIJ Contigo, Atención en Línea al 01 (55) 52 12 12 12 en la ciudad de México o al 01 (33) 38 36 34 63 en Guadalajara; o escríbenos a cij@cij.gob.mx. O platica con nosotros en cijcontigo@hotmail.com o en Facebook: cij.contigo o en nuestro sitio web CIJ Contigo o acude directamente al CIJ de tu localidad.

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