2 de septiembre de 2010

La investigación en Centros de Integración Juvenil

Se dirige principalmente a apoyar, mediante la generación de información científica, la toma de decisiones en materia de diseño, planeación, aplicación y ajuste de los programas institucionales de prevención y tratamiento de las adicciones.


La investigación que se realiza en CIJ se encuentra organizada en cuatro áreas, a saber: epidemiológica, clínica, psicosocial y evaluativa, las cuales en conjunto, proporcionan un panorama de las tendencias y principales características del consumo de drogas en nuestra población, así como de los resultados de las acciones realizadas en materia de prevención y tratamiento.

Epidemiológica

Estudia la forma y tendencias del uso de drogas entre usuarios de los servicios de tratamiento. Sus principales aportaciones son la identificación de patrones de consumo, grupos de riesgo, problemas emergentes y necesidades de atención.

Clínica

Se dirige al estudio de trastornos asociados al uso de drogas y su tratamiento. Contempla la validación y prueba de estrategias que apoyen el diseño y aplicación de alternativas terapéuticas eficaces para reducir o eliminar el consumo así como para la prevención de daños y recaídas.

Psicosocial

Tiene por objeto el estudio de factores psicosociales de riesgo y protección, vulnerabilidad y resiliencia, así como del contexto social y cultural del consumo de drogas y la identificación de determinantes socioestructurales y sociosimbólicos del uso de sustancias.

Evaluativa

Determina a partir de evaluaciones de proceso, resultados, impacto y calidad, la eficacia o efectividad de los programas institucionales de prevención y tratamiento de las adicciones, así como el nivel de satisfacción de los usuarios de estos servicios. Tales evaluaciones generan información que permite apoyar la toma de decisiones sobre la planeación, el diseño y la puesta en marcha de dichos programas.



En este sentido, puede afirmarse que la investigación realizada en Centros de Integración Juvenil ha contribuido de manera significativa al conocimiento del problema en México, mediante el levantamiento de encuestas a nivel nacional, a través del Sistema de Información Epidemiológica del Consumo de Drogas (SIECD) que alimenta a diversos sistemas de información nacionales y/o locales como el Sistema de Vigilancia Epidemiológica de las Adicciones de la SSA (SISVEA) y el Sistema de Reporte de Información en Drogas (SRID) del Instituto Nacional de Psiquiatría, entre otros.

El SIECD ha permitido identificar con oportunidad el incremento y diseminación en el consumo de diferentes sustancias como ha sido el caso de la cocaína, en los años noventa o, más recientemente, de los inhalables en el Distrito Federal y área metropolitana. Este sistema de información ha permitido asimismo contar con un registro diferenciado del consumo de crack y cocaína en polvo, así como de metanfetaminas y éxtasis, entre otras sustancias. Además, ha contribuido a la identificación de variables relacionadas con la demanda de tratamiento y con el abuso de sustancias.

Por otra parte, el área de investigación ajusta periódicamente el diseño metodológico del Estudio Básico de Comunidad Objetivo (EBCO) para su actualización nacional así como para su aplicación permanente en unidades de nueva creación (cabe señalar que se han llegado a realizar más de 120 estudios de esta naturaleza a lo largo de un año). Se trata de un estudio diagnóstico del consumo de drogas y su contexto, el cual se realiza en las áreas de influencia de cada unidad operativa con el fin de generar información que apoye la planeación de los servicios de atención preventiva.

Otro componente relevante del programa de investigación son los estudios psicosociales, que han permitido identificar factores de riesgo y protección del consumo de drogas en jóvenes mexicanos y ha derivado en el desarrollo de modelos explicativos del uso de drogas, útiles para el diseño de alternativas eficaces de atención. Tal es el caso de los estudios efectuados con estudiantes de educación media básica y superior sobre aspectos como la relación entre el consumo de drogas y la capacidad de ajuste psicosocial; el apego escolar; la calidad del vínculo con las figuras parentales y el grupo de pares, así como la calidad de vida y el bienestar subjetivo. También destacan los múltiples estudios realizados sobre el fenómeno migratorio y el consumo de drogas que incluyen poblaciones de mujeres, indígenas, menores de edad, migrantes en retorno y residentes en Estados Unidos.

Del mismo modo, se trabaja constantemente en estudios con perspectiva de género y de métodos de investigación cualitativa, principalmente etnográficos y de estudio de casos, dirigidos a lograr una comprensión holística de los procesos, contextos sociales y culturales del problema.

Dentro de la investigación clínica se realizan estudios que tienen como objetivo valorar factores asociados con el curso de la enfermedad, esto incluye trastornos preestructurales, comorbilidad psiquiátrica, conducta violenta, condiciones de reincidencia, así como factores relacionados con la interacción y las relaciones de género en familias de consumidores.

Igualmente destaca la incorporación de la investigación evaluativa que por medio del Sistema Permanente de Evaluación de Programas (SPEP) lleva a cabo la valoración sistemática de programas y servicios institucionales, con base en un esquema de evaluación de eficacia y efectividad para el caso de los programas, y de calidad para el de los servicios. Estos proyectos comprenden, en este momento, la evaluación de los programas de tratamiento en consulta externa, hospitalario y de centro de día.

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